Adelanto entrevista mujer policía Fany Yedro

Por fin hemos podido conectar con Fany Yedro, la valiente mujer policía argentina que se atrevió a denunciar a un compañero policía por tener archivos pedofilos en su ordenador.


A la casa de esta mujer policía se le acercaron algunas víctimas que no se atrevían a denunciar los abusos a la comisaría…lógicamente ya que en ella trabajaba su abusador, el policía Daniel Palacios.

Sufrió desde entonces bulling y tuvo que coger una baja por depresión, todo ello agravado por el desdén de las instituciones.

Mientras Fany Yedro se atreve con todo, en Argentina los jóvenes no se enteran de nada…gente como Alan Peña con miles de seguidores en Twitter son culpables de ello.

 

Y yo como siempre haciendo amigos…

 

Escuchen a esta valiente policía argentina…mientras existan mujeres como Fany Yedro todo es posible.

http://www.ivoox.com/adelanto-entrevista-mujer-policia-fany-yedro_md_9759220_wp_1.mp3″ Ir a descargar

 

El sangrante caso de la policía FANY YEDRO

Sigan presionando a Twitter y compartiendo los artículos que no me dejan compartir a mi. Gracias


Esta lacra de la pederastia esta extendida a nivel mundial y se puede comprobar fácilmente que para que exista debe contar con la connivencia y el apoyo expreso de los poderos fácticos del propio país.

Hoy vamos a conocer el caso de una valiente mujer policía y su marido también policía que se atrevieron a destapar una de estas tramas. Hablamos del caso de Fany Yedro, caso que por cierto por la poca repercusión que tiene han dejado que siga publicado en Youtube y en Facebook.

Mas abajo les pondré este vídeo donde esta mujer cuenta algunos elementos de este caso donde ella personalmente “pillo con el carrito del helado” como se suele decir al pederasta y compañero suyo en la policía Daniel Palacios.

A la izquierda el pederasta Daniel Palacios y a la derecha en el centro el jefe policial Alcaraz que supuestamente encubrió todo

A la casa de esta mujer policía se le acercaron algunas víctimas que no se atrevían a denunciar los abusos a la comisaria…lógicamente ya que en ella trabajaba su abusador, el policía Daniel Palacios.

Como cuenta esta mujer junto con su marido denunciaron los hechos “en Asuntos Internos, en Tribunales, y hasta me tomé el atrevimiento de dirigirme por carta certificada por Correo Argentino al gobernador Bonfatti tanto a su despacho como a su domicilio particular de Rosario, y nunca tuvimos respuesta“.

Los mismos policías denuncian el trato vejatorio y discriminatorio que se le dio a esta mujer desde que denuncio los hechos. Una vez mas no veo a ningún grupo feminista defendiendo a una mujer que lo necesita. Cuando hay niños de por medio parece que huyen como de la peste.

Todo este largo calvario obligo a nuestra heroína a solicitar públicamente ayuda ya que nadie se había preocupado de mover un dedo para retirar de la policía o castigar aunque fuera mínimamente a ese peligroso pederasta que obviamente estaba protegido desde arriba.

Para que se hagan una idea el señor Daniel Palacios era apodado “el fantasma” porque fue trasladado a una comisaria a tan solo 50 km de donde era compañero con Fany Yedro y solo trabajaba de noche torturando a la gente que le pedían desde la superioridad, curioso hábitat nocturno para una alimaña.

Este señor por fin fue acusado en marzo de 2014 mas de un año mas tarde de las acusaciones de Fany Yedro. Daniel Palacios volvió a ser detenido por dos nuevos abusos sexuales que cometió, esta vez contra dos de sus hijas y una prima. La denuncia la realizó su ex pareja, madre de las niñas.

Leer por favor la declaración que publico Fany recientemente en Facebook para que veáis la desfachatez y absoluto abandono de la justicia en casos de pederastia y mucho mas si como en este caso parece que detrás hay alguna trama.

La trascribo aquí, por si a facebook le da un ataque de protección a la libertad de inexpresión…

Necesito ayuda, asesoramiento, y asistencia psicológica, la siguiente nota la envié a todos los organismos oficiales de la provincia, como así también a Dirección Provincial de Política de Género (Santa Fe) y Consejo Nacional de la Mujer.
Estación Clucellas, 24 de agosto de 2015.
Por medio de la presente me dirijo a ustedes, con motivo de estar viviendo una situación que claramente se encuadra en Violencia de Genero y vengo atravesando desde hace más de dos años, lo que provocó en mí, daños psicológicos que todavía hoy afecta de vida cotidiana, a pesar de tratamiento que realizo con médico particular, ya que desde los organismos del Estado nunca recibí el apoyo ni asesoramiento, ni demostraron interés como los obliga la Ley Provincial Nº 13.348, con la cual adhieren a Ley Nacional Nº 26.485 denominada “Ley de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales”, por el contrario siempre hicieron oídos sordos los encargados de brindar el apoyo necesario y de administrar justicia, sin considerar éste aspecto de violencia que reiteré una y otra vez en mi denuncia penal en Fiscalía (en fecha 27-05-2013) y en mis declaraciones testimoniales posteriores en el Juzgado Penal de Instrucción de la Primera Nominación de tribunales de ciudad de Rafaela interviniente.
Mi nombre es Fany Elizabet Yedro, DNI Nº 27.207.490, con domicilio en calle 25 de Mayo Nº 835 de la localidad de Estación Clucellas, departamento Castellanos, provincia de Santa Fe, soy empleada policial (jerarquía Cabo) de la provincia de Santa Fe, y hasta hace dos años “cumplía” funciones en la Sub Comisaría de la localidad de Estación Clucellas. Digo cumplía porque me sucedió algo que me arruinó la viva, y todavía no encuentro explicaciones del porque tuve que padecerlo. Sucedió que por una vecina del pueblo, nos enteramos con mi esposo, que un policía de la misma dependencia de nombre Daniel Palacios, se dedicaba a seguir a menores de edad (incluso dando piroros a nenas muy chicas) y además en la computadora de la comisaría les mostraba a algunos chicos páginas de pornografía. La vecina me pidió que por miedo a que tomen represalias reserve su identidad, y más adelante el sistema demostrando la falta de interés al dejar suelto al pedófilo, consiguió imponerle el terror a denunciar, y hoy en día ni siquiera me dirige la palabra. La única forma de corroborar si Palacios hacía algo de lo que esa vecina decía, era revisar el historial de páginas abiertas en internet en la computadora de la dependencia (lo que hice en fecha 25-03-2013) y me encontré que cada vez que Palacios estaba de guardia eran innumerables la cantidad de páginas de pornografía visitadas, y sobre todo siempre buscando la participación en esos sitios de menores de edad. Con mi esposo conocíamos que Palacios tenía denuncias anteriores por abusos sexuales a menores, por lo que decidimos fotografíar con cámara digital la pantalla de la PC donde se muestra las páginas del historial y considerando que se trataba de un tema muy delicado, y requería una sería investigación y tomar las medidas acordes para dar un corte definitivo al accionar de éste pedófilo, decidimos que mi esposo llevará al día siguiente esas pruebas a la superioridad de la Unidad Regional Departamental de Policía, en ese entonces Jefe Daniel Alcaraz, y además por el hecho de que como mujer me sentía muy mal al tener a un pedófilo y abusador sexual, trabajando a mi lado. Ese jefe policial Alcaraz, no tomó ninguna medida contra Palacios, por el contrario lo que hizo fue tomar represalias contra nosotros, empezando por tramitar para mi marido el traslado a otro departamento de la provincia. Entonces fue que decidimos con mi esposo realizar las denuncias correspondientes, él en Asuntos Internos de la policía provincial, y yo expresé al principio en Fiscalía de Turno de Tribunales.
Al ver la actitud tomada por éste jefe Alcaraz, a quien no le importó absolutamente para nada sino por lo contrario le molestó, que de mi parte como mujer y empleada policial, le advirtiera que Palacios era un enfermo pedófilo muy probablemente a punto de cometer otro delito sexual; es que caí en una depresión muy grave, que todavía hoy me afecta y me exige tratamiento psicológico, y me vi obligada a presentar carpeta médica psicológica, porque realmente no puedo comprender como el jefe policial optó por proteger a un violador serial y pisotear sobre mi condición de mujer y denunciante. La razón de irme del ámbito laboral, es porque no podía seguir trabajando a la par de un abusador sexual. Ese delincuente Palacios, siguió en la misma dependencia durante un año más, hasta que en abril del 2014 fue detenido por una de las tantas denuncias de abusos sexuales a menores que tenía encima (tres denuncias con un total de ocho víctimas de entre 6 y 15 años), y condenado luego por una de esas denuncias a la pena de nueve años. Mientras Alcaraz escupía sobre mi condición de mujer, dejando a Palacios todo ese año para que se paseara todos los días tomándome el pelo en cualquier lugar del pueblo que me encontraba; yo me la pasaba recorriendo consultorios médicos y tomando pastillas para poder dormir, porque sino me pasaba las noches llorando, llegando incluso a pensar que tenía que morir porque para éste mundo no valgo nada, pero siempre recibía el respaldo de mi familia. No entendía como fue posible que llegara a ésta situación, porque sabía que mi intención fue hacer el bien, para evitar que pase algo más grave que mirar pornografía en la computadora, tenía miedo que Palacios como dije antes volviera a violar a algún chico.
Con el tiempo descubrimos con mi esposo, la razón por la cual Alcaraz protegió a Palacios hasta su último día de libertad. Y es porque Palacios le conocía a la jefatura muchas cosas sucias, una de ellas la relación con narcotraficantes; mientras Palacios estuvo como titular en un pueblito llamado Villa Josefina (donde cometió algunos de los abusos sexuales que fueron denunciados), en ese sitio un grupo narco había instalado una cocina de droga, situación que luego quedó a la vista cuando la Justicia federal detuvo al narcotraficante Gallardo. Palacios mantenía su silencio a cambio del encubrimiento de jefes policiales. Si llevas negocios o plata a los jefes, sos el mejor empleado. A mí los libros me enseñaron lo contrario, por eso al parecer no sirvo para éste sistema. Otro de los tantos ejemplos donde queda en claro la protección y el compromiso de Alcaraz con ese abusador, quedó demostrado cuando siendo Alcaraz jefe de Orden Público (o sea a cargo de las comisarías del departamento) en junio de 2012 Palacios se encontraba en situación de disponibilidad (separado de las fuerzas) e investigado por denuncias sobre abusos sexuales en Villa Josefina, y concurría a diario a la Comisaría Trece de Rafaela (siendo que no debía) para hacer “aprietes” al parecer juntar plata para otros, y al ocurrir la fuga de un detenido, Palacios fue mencionado por testigos en el expediente judicial como el FANTASMA, saliendo esto en el momento en distintos medios escrito de Rafaela y Santa Fe.
Más allá de todo lo que denuncio, como dije de principio lo que más me duele es el menosprecio que me demostró Alcaraz, a mi condición de empleada, y la pisoteada que le dio a mis derechos como mujer. Toda ésta situación lo único que me creó fue miedo, porque terminé por conocer los alcances de la corrupción del sistema, Y NO CONTÉ CON NADIE DE NINGÚN ORGANISMO ESTATAL A PESAR DE LAS DENUNCIAS, me provocaron miedo a volver al trabajo y encuentren la forma de que sea parte de un “accidente”, o tomen represalias contra mis hijos. No me explico cómo puede ser que tenga que quedarme sin trabajo, como puede ser que nadie se interesó por lo que nos sucedió. Me infundieron MIEDO de volver a la policía, no les importó sino por el contrario les agradó recurrir a la REVICTIMIZACIÓN, sometiéndome a la demora injustificada de toma de medidas tanto administrativas como judiciales. El hostigamiento psicológico con la inacción por parte de superiores, dependencias como Asuntos Internos, y otros cargos jerárquicos de nivel provincial, al no hacer nada en lo inmediato cuando denuncié al pedófilo, quedando él en su sitio, para que sistemáticamente me tome el pelo y de esa forma dañe mi salud mental. No existió para mí la Asistencia integral, la Orientación a la víctima, la asistencia mental para recuperación por los daños, el respeto a la dignidad, el trato respetuoso evitando conductas, actos u omisión que produzcan revictimización, que tanto hace referencia la Ley. Quedaron destruidos mis derechos a OBTENER UNA RESPUESTA OPORTUNA Y EFECTIVA, A LA PROTECCIÓN JUDICIAL URGENTE, A LA PROTECCIÓN A LA INTIMIDAD Y CONFIDENCIALIDAD (ya que corriendo a contarle a Palacios que lo estaba denunciado, para que él se encargue de hacerme la vida imposible.) NO DEMOSTRARON NINGUNA ACTITUD HUMANITARIA.-
Confió y tengo esperanza que voy a encontrar a alguien que me ayude a obtener justicia.

FANY ELIZABET YEDRO
DNI Nro 27207490
Te. 03492-15684540

FANY YEDRO