El Incendio de Windscale y la leche radioactiva que debería haber acabado en vía muerta


Les presento a mi amigo Rubén que va a empezar a colaborar en el blog, estoy seguro que sus investigaciones serán de su agrado. Para abrir boca nos va a hablar de un tema que muchos desconocen y que demuestra que muy probablemente muchas de las enfermedades que asociamos a la mala suerte o a lo que la ciencia médica designa como idiopatía (que parece que encima seamos idiotas) no lo sean tanto.

Yo toque ligeramente este tema en dos artículos de burbuja.info y en un tuit donde hablaba de un programa que grabe junto a Maria Urizar y al tristemente fallecido Alfredo Embid. El hilo es corto pero realmente interesante.

Os dejo los dos artículos por aqui también porque solo con los títulos os podéis hacer una idea.

Windscale/Sellafield, el “Chernóbil” británico

Windscale: Tráfico de órganos en una central nuclear británica


 14 agosto de 2017

Hola a todas y todos los seguidores de este blog, hoy les quiero mostrar un par de sucesos que quedaron en el olvido sobre aquellos maravillosos años en que la energía nuclear era limpia, respetuosa con el medio y la solución milagrosa para la escasez energética mundial.

El primero que quiero mostrar trata sobre el Incendio de Windscale que sucedió entre los días 10 y 11 de Octubre de 1957 (me encanta cuando los planes salen bien en los días 11 del mes), por el cual, el núcleo de la unidad 1 del reactor nuclear en Windscale, Cumberland (ahora Sellafield, Cumbria… porque le cambiaron el nombre para disimular) se incendió, liberando sustanciales cantidades de contaminación radiactiva en el área que lo rodeaba.

Un ejemplo de preocupación fue el isótopo radiactivo yodo-131, teniendo una vida media de  8 días en los cuales es absorbido por el cuerpo humano y almacenado en la glándula tiroides pudiendo causar cáncer de la tiroides, el mismo radionucleido  que utiliza la medicina nuclear para “exterminar” la tiroides.

capturada3.jpg

Vamos que lo mata todo, tanto las cancerosas como las sanas, como decía mi abuela…las manchas de vino con vino se quitan” y al final se quedaba todo hecho una mierda.

Las instalaciones de Windscale fueron construidas para producir plutonio para la primera bomba atómica británica. Después de la exitosa explosión de la bomba atómica, Estados Unidos diseñó y probó una bomba termonuclear que requería tritio. Los británicos no tenían ninguna instalación para producir tritio y decidieron usar los reactores de Windscale.

Las siguientes sustancias eran colocadas al interior de cartuchos metálicos y eran sometidas a la irradiación de neutrones para crear radioisótopos;

La liberación de polonio 210 y el cesio-137 produjo la contribución más significativa a la dosis de contaminación radiactiva sufrida por la población.

http://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/09553008414551711

La fuga de material radiactivo que se dispersó a través del Reino Unido y Europa. Se estima que el incendio liberó 740 terabecquereles ó TBq (20.000 curies) de yodo-131, así como 22 TBq (594 curies) de cesio-137 y 12.000 TBq (324.000 curies) de xenón-133, entre otros radioisótopos. Un trabajo posterior de los datos de contaminación ha mostrado un nivel de contaminación nacional e internacional más alto de lo previamente estimado. En comparación, la explosión de 1986 en Chernobyl liberó aproximadamente 1.760.000 TBq de yodo-131; 79.500 TBq de cesio-137; 6.500.000 TBq de xenón-133; 80.000 TBq de estroncio-90; y 6100 TBq de plutonio, junto con aproximadamente una docena de otros radioisótopos en grandes cantidades. El accidente de Three Mile Island en 1979 liberó 25 veces más de xenón-135 que Windscale, pero mucho menos yodo, cesio y estroncio.

Fugas radiactivas comparadas (TBq)
Material Windscale Chernobyl Three Mile Island
Yodo-131 740 1.760.000 mucho menos
Cesio-137 22 79.500 mucho menos
Xenón-133 12.000 6.500.000
Xenón-135 25 veces Windscale
Estroncio-90 80.000 mucho menos
Plutonio 6.100
Tabla según Wikipedia

Quizás aun deberíamos de dar las gracias al Sr. John Douglas Cockcroft, porque de no ser por su insistencia de instalar unos depuradores en las chimeneas de Windscale la catástrofe hubiese sido mucho peor. Estos depuradores supusieron un gran gasto y hasta el incendio de 1957 eran conocidos como “la locura de Cockcroft”. (Poner filtros para prever unas emisiones futuras de basura radiactiva a la atmósfera, toda una locura. nota UTP)

Hubo preocupación respecto a que la leche podría haber estado peligrosamente contaminada. Esto hizo que la leche de aproximadamente 500 km2 de la campiña cercana fuese destruida diluyéndola mil veces y vaciada a nuestro vertedero favorito por excelencia, EL MAR. Concretamente en el mar de Irlanda.

Pero tranquilos, se programó la recuperación final del combustible del reactor dañado para comienzos de 2008, con una duración de cuatro años y el desmantelamiento final del reactor está programado para el año 2037.

La piscina de combustible B30 de nueva construcción, alrededor de 1952

(Pero ya saben que las instalaciones envejecen y al final nadie quiere hacerse cargo de la basura radiactiva. nota UTP)

La piscina de combustible B30 de Sellafield en pleno funcionamiento de basura radiactiva

 

Sellafield – estado edificio del estanque B29

Venga ánimo que vosotros podéis…

http://www.hse.gov.uk/aboutus/meetings/iacs/nusac/131005/p18.pdf

http://www.sellafieldsites.com/solution/risk-hazard-reduction/pile-fuel-storage-pond/solution/

(Documento oficial del desmantelamiento de Windscale y de la piscina de Sellafield)

 

Hablando de la leche, esto me recuerda al segundo suceso después del accidente y catástrofe de Chernobyl.

Resulta que hablando con un amigo alemán me cuenta que existía un tren abandonado en una estación con los vagones repletos de leche en polvo contaminada (leche radiactiva nota UTP) y me puse a la búsqueda de la información, lo cual di con este artículo  bastante interesante y oculto, siento decir que está escrito en alemán pero haré un pequeño resumen en español.

capturada 2.jpg

capturada4.jpg

Tras el accidente de Chernobyl en 1986 los efectos devastadores grabados de forma gradual fueron viajando con los vientos cambiantes y  la lluvia radiactiva en todas las direcciones, incluso lejos de la Europa Occidental.

En Alemania, el pánico estalló. Los niños ya no podían jugar en el arenero, ni los estudiantes en el patio de recreo, los recolectores de setas dejaron su afición. Los agricultores estaban muy preocupados: el cesio 137, estroncio-90 y cesio-134 depositado en la lluvia sobre los campos y en los prados de primavera para el pasto del ganado, trayendo consecuencias graves para el consumo de la leche.

El 3 de febrero de 1987 casi un año después del devastador accidente nuclear de Chernobyl, el ministro de Medio Ambiente Alfred Dick hizo frente a las cámaras en una rueda de prensa para hacer una demostración de que no había peligro de la leche en polvo, mojando su dedo en ella, lamiendo y dijo: ”  para mí no es necesario hacer nada”

Su ex secretario de prensa dijo que 25 años después: “Aunque Dick metió el dedo medio en el recipiente fue su dedo índice el que pasó por la lengua.”

capturada5.jpg

Se ve que quería imitar al espectáculo protagonizado por el embajador norteamericano en España, Angier Biddle Duke, y el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, que se bañaron en aguas de la playa próxima al lugar del desastre con la pretensión de demostrar que el peligro de radiactividad era imaginario.

El problema llego cuando 3.000 toneladas de leche en polvo radiactiva que con permiso del Gobierno bávaro iban a ser exportadas para su consumo en Egipto que se encontraban en dos trenes en Bremen y Colonia quedaron en vía muerta.

capturada8.jpg

capturada9.jpg

capturada10.jpg

 

capturada6.jpg

En esta imagen vemos como controla un trabajador en el puerto de Bremen leche en polvo procedente de Austria, que iban a ser embarcados hacia Venezuela. Después de la catástrofe de Chernobyl, los planes más audaces sobre cómo y dónde debe deshacerse del polvo contaminado estaban circulando.

capturada7.jpg

Bajo el lema “Al diablo con el suero de leche” 300 manifestantes bloquearon el tren  alrededor de diez horas en la noche del día 11 de febrero de 1987. A la mañana siguiente solo quedaron  los últimos 15 activistas que no pudieron detener los  92 vagones que fueron llevados a una base militar en la Feldkirchen Baviera, 150 coches para el “lugar de prueba” de la Bundeswehr en Meppen, sellados y custodiados por soldados.

Les recomiendo que consigan el libro del escritor Santiago Vilanova llamado, “Chernobyl: el fin del mito nuclear”. Donde hace referencia a lo que he expuesto aquí y más.

Y para finalizar mostraré otro suceso de lo más peculiar llamado:

capturada.jpg

Curiosamente John Wayne  falleció el 11 de junio de 1979.

Y cambiando de tema, el que mejor conoce el concepto de imagen utilizado en John Wayne, apodado como el justiciero y bajo el  lema de feo, fuerte y formal, es Jose Alfonso Hernado en este video:

 

Un saludo a tod@s y no olviden compartir.

 


Legal disclaimer

2 comentarios en “El Incendio de Windscale y la leche radioactiva que debería haber acabado en vía muerta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s